En la UdeG, más presupuesto, pensiones doradas y poco aumento en admisión de alumnos

Esto significa que casi 29 mil jóvenes fueron rechazados, pese a contar con los recursos presupuestales más altos en la historia de la institución.

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6 de agosto de 2025.-Mientras miles de jóvenes jaliscienses quedan fuera de la educación superior, la Universidad de Guadalajara (UdeG) parece tener otras prioridades. En 2025, la casa de estudios incrementó su presupuesto en casi 2 mil millones de pesos, sin embargo, solo admitió a 756 estudiantes más que el año anterior. En contraste, mantiene un sistema de pensiones que ha sido duramente cuestionado por su opacidad y excesos.

Una revisión a los pagos quincenales por concepto de pensiones en la segunda mitad de 2025 revela que hay más de mil registros superiores a los 20 mil pesos quincenales, y casos que alcanzan e incluso superan los 40 mil pesos cada quincena, lo que equivale a pensiones mensuales de más de 80 mil pesos. Estas cifras contrastan de forma abismal con la pensión promedio de un mexicano, que ronda los 6 mil pesos mensuales.

Uno de los casos más representativos es el de Víctor Manuel González Romero, exfuncionario universitario, cuya pensión mensual se disparó en más de 25 mil pesos en el periodo de 2014 a 2025, representando un incremento de más del 70 %.

Casos como este reflejan un patrón sistemático de aumentos desproporcionados en el sistema de jubilaciones de la UdeG, que lejos de ajustarse a la realidad presupuestaria del país, se han convertido en un pasivo financiero creciente.

Mientras tanto, en el calendario 2025-B, la UdeG recibió 49,810 solicitudes de ingreso a licenciatura, de las cuales solo 20,831 fueron aceptadas, es decir, apenas el 41.82 %.

Esto significa que casi 29 mil jóvenes fueron rechazados, pese a contar con los recursos presupuestales más altos en la historia de la institución.

El contraste entre la creciente bolsa destinada a pensiones de élite y la mínima ampliación de la cobertura estudiantil ha encendido las alertas entre sectores académicos y sociales, que señalan la urgencia de replantear las prioridades presupuestales de la universidad pública más grande de Jalisco.

La pregunta queda en el aire: ¿es sostenible y ético que una universidad pública mantenga pensiones de lujo mientras miles de jóvenes quedan fuera de las aulas?